
Daniela Alanis Mendez
23 jul 2025
Hoy, el mundo despide a una leyenda, pero su música y espíritu vivirán para siempre. Inventó un género, les dio voz a los inadaptados, convirtió la oscuridad en arte y aunque muchos quisieron callarlo, él nunca dejó de cantar.
Ozzy Osbourne o el “príncipe de las tinieblas” falleció el día de ayer a la edad de 76 años. La familia del icónico cantante confirmó la noticia a través de las redes sociales, expresando su profundo dolor y solicitando respeto en estos momentos difíciles. “Con más tristeza de la que las palabras pueden expresar, debemos informar que nuestro querido Ozzy Osbourne falleció esta mañana. Estaba rodeado de su familia y del amor de quienes lo acompañaron siempre.
Pedimos a todos que respeten nuestra privacidad en este momento.” Anunció la familia de Ozzy.

John Michael Osbourne nació el 3 de diciembre de 1948 en Aston, un barrio obrero de Birmingham, Inglaterra. Ozzy encontró un refugio en la música pues, desde su infancia enfrentó problemas como la dislexia, bullying y pobreza, ya que provenía de una familia humilde.
Su vida cambió a los 14 años, cuando escuchó “she loves you” de The Beatles, en donde encontró la inspiración para convertirse en músico.
A los 15 años abandonó la escuela, tomó el camino de la delincuencia y comenzó a robar, hecho que le haría pasar 6 semanas en la prisión Wilson Green de Birmingham.
Años más tarde fue invitado formar parte de la banda del músico Geezer Butler, a la que llamaron Rare Breed, el proyecto no funcionó y no fue hasta 1968 cuando junto a Tommy Iommi, Geezer Butler y Bill Ward decidieron llamar a la agrupación Black Sabbath.
En 1970, el álbum debut “Black Sabbath” y el legendario “Paranoid” marcaron el nacimiento del heavy metal como género musical, con un sonido oscuro y letras transgresoras o como ellos mismos llamaban “música de miedo”.

Las adicciones, los excesos y los demonios personales casi lo destruyen, a consecuencia de esto, fue expulsado de su propia banda en 1979, motivo que lo llevó a tocar fondo y sufrir una severa depresión. Y, sin embargo, volvió.
En esa etapa, fue cuando Sharon Arden, lo motivó a seguir en solitario, tiempo después Sharon se convirtió en su esposa, su manager, compañera de vida, simplemente ella fue su alma gemela donde juntos crearon un imperio, una familia y una nueva etapa musical.
Su vida personal fue tan intensa como su música. En 1982, se casó con Sharon, tuvieron 3 hijos llamados Aimée, Kelly y Jack. En 2016 la pareja atravesó una separación debido a una infidelidad por parte de Ozzy, sin embargo, se reconciliaron un año después, renovando sus votos en las vegas. Sharon fue sin duda un pilar muy importante en su vida, acompañándolo en sus batallas contra las adicciones y mas tarde, contra la enfermedad de Parkinson.

En 2020, la leyenda mencionó públicamente su diagnóstico de Parkinson, donde su salud fue deteriorándose a lo largo de los años, pero eso no fue un impedimento para él de seguir conectando con sus fans ni de dejar a un lado su pasión por la música.
El adiós definitivo de Ozzy ocurrió apenas semanas después de su ultimo gran concierto, el pasado 5 de julio de 2025, que tuvo lugar en el Estadio Villa Park, Birmingham, su ciudad natal. Acompañado de los miembros originales de Black Sabbath y artistas invitados como Gus N´ Roses, Anthax y Metallica, se despidió de su público, sentado desde su trono, emocionado y consciente de que era su ultima vez en el escenario.

Ozzy Osbourne no solo revolucionó el metal, también dejó una lección de humanidad, errores, reconciliaciones y amor incondicional.
A sus fans, les enseñó que no hay que encajar para ser feliz, fue un amigo invisible que los acompañó en los días buenos y en los momentos mas oscuros y les demostró que incluso en el caos hay arte.
Ozzy no solo vendió más de 100 millones de discos, sino que también inspiró a miles de músicos en el mundo, nos enseñó que el rock no es solo música, sino actitud y que incluso desde la oscuridad, se puede iluminar al mundo entero.

