
Daniela Alanis Mendez
29 ago 2025
La estrella del pop había dicho en su adolescencia que no se casaría antes de los 35; ahora celebra su compromiso con la figura de la NFL.
La cantante estadounidense Taylor Swift sorprendió al mundo este martes al anunciar oficialmente su compromiso con Travis Kelce, jugador de los Kansas City Chiefs, a través de una publicación en Instagram que rápidamente se viralizó.

En las imágenes compartidas, se observa al deportista proponiéndole matrimonio a la artista, quien luce un anillo de diamantes de inspiración vintage. El mensaje que acompañó la publicación fue breve, pero causó furor: “Tu maestra de inglés y tu maestro de gimnasio se van a casar”. En apenas una hora, la publicación ya acumulaba más de seis millones de “me gusta”.
El compromiso no solo generó entusiasmo entre los seguidores de Swift, sino que también reavivó un recuerdo del pasado. En una entrevista concedida durante su adolescencia, la intérprete de Love Story aseguró que no se casaría antes de los 35 años, edad que precisamente cumple este año. Los fans interpretaron el anuncio como el cumplimiento de esa “profecía personal”.

El anillo de compromiso, diseñado por Kindred Lubeck de Artifex Fine Jewelry, ha sido calificado como una pieza única, valuada por expertos entre 250 mil y 1.3 millones de dólares. Se trata de un diamante alargado de corte cojín de mina antigua, montado en oro amarillo con detalles grabados y acompañado por dos diamantes más pequeños.
La historia de amor entre Swift y Kelce comenzó a captar la atención mediática en septiembre de 2023, cuando la cantante fue vista por primera vez en un partido de los Chiefs. Desde entonces, la pareja ha compartido momentos públicos que consolidaron su relación, como su aparición conjunta en el programa Saturday Night Live y la participación de Kelce en uno de los conciertos de The Eras Tour en Wembley.
Aunque por el momento no se han revelado detalles sobre la fecha o el lugar de la boda, el compromiso ya ha sido calificado por medios internacionales como uno de los acontecimientos más relevantes en la intersección del deporte y la música pop.






