
Daniela Alanis Mendez
12 ene 2026
Por primera vez en más de dos décadas de operaciones continuas, la NASA se ha visto obligada a acortar una misión en la Estación Espacial Internacional (EEI).
Los cuatro astronautas de la misión Crew-11 regresarán a la Tierra antes de lo previsto luego de que uno de ellos presentara una situación médica que no puede ser evaluada ni tratada plenamente en órbita.
En un comunicado oficial, la agencia espacial estadounidense informó que la tripulación abandonará la EEI y amerizará frente a las costas de California el próximo jueves 15 de enero. Aunque el anuncio encendió las alertas, la NASA aclaró que el astronauta afectado se encuentra estable y que el retorno anticipado no responde a una emergencia, sino a una decisión preventiva tomada para proteger la salud del tripulante.
La identidad y el diagnóstico del astronauta no fueron revelados por motivos de privacidad. Sin embargo, responsables del programa explicaron que, si bien la estación cuenta con equipos médicos básicos y capacidad de telemedicina, existen límites claros para realizar estudios especializados o tratamientos complejos en condiciones de microgravedad. Ante ese escenario, el protocolo establece que la opción más segura es el regreso a la Tierra.

La misión Crew-11 está integrada por Zena Cardman y Mike Fincke, de la NASA; Kimiya Yui, de la agencia espacial japonesa JAXA; y Oleg Platonov, de la agencia espacial rusa Roscosmos. Los cuatro regresarán juntos a bordo de la cápsula Crew Dragon de SpaceX, ya que cada nave funciona como un auténtico “bote salvavidas” orbital, diseñado para evacuar a toda su tripulación en caso de contingencia.
El episodio marca un hecho histórico para la Estación Espacial Internacional. Desde que comenzó a estar habitada de forma permanente en el año 2000, nunca se había realizado una evacuación médica. El antecedente más cercano se remonta a 1985, cuando el cosmonauta soviético Vladímir Vasyutin adelantó su regreso tras sufrir una prostatitis aguda, en una época anterior a la existencia de la EEI.

No es la primera vez que la salud de un astronauta genera preocupación en órbita. En 2019, uno de los tripulantes fue diagnosticado a distancia con un coágulo sanguíneo en una vena del cuello. En aquella ocasión, la situación pudo resolverse sin interrumpir la misión gracias al envío de medicamentos desde la Tierra y al seguimiento médico remoto. Esta vez, sin embargo, los especialistas determinaron que no era prudente esperar hasta el final de la misión.
La situación médica también obligó a cancelar la primera caminata espacial del año, una actividad de alto riesgo que requiere condiciones físicas óptimas. Mientras tanto, la EEI continuará operando con una tripulación reducida, apoyada de forma constante por los centros de control en la Tierra. La NASA no descarta adelantar el lanzamiento de la misión Crew-12 para restablecer el número habitual de astronautas a bordo.

Desde hace más de dos décadas, la Estación Espacial Internacional ha sido un laboratorio clave para experimentos científicos, pruebas tecnológicas y estudios médicos que buscan preparar a la humanidad para misiones más ambiciosas, como los viajes tripulados a la Luna y Marte. Sin embargo, este episodio recuerda que el espacio sigue siendo un entorno hostil, donde incluso problemas de salud aparentemente controlables pueden obligar a tomar decisiones extraordinarias.
El regreso anticipado de la Crew-11 no solo protege la vida de un astronauta, sino que también marca un precedente histórico en la exploración espacial tripulada y pone de relieve los desafíos humanos que aún persisten más allá de la atmósfera terrestre.






