
Daniela Alanis Mendez
27 ago 2025
El cineasta argentino relata cómo equilibró fidelidad y lenguaje audiovisual en la ambiciosa producción grabada en Colombia y adelantó que busca nuevas historias latinoamericanas.
Llevar a la pantalla una de las obras más emblemáticas de la literatura latinoamericana parecía una misión imposible. Sin embargo, Alejandro “Alex” García, director argentino con trayectoria internacional en producciones como Fear the Walking Dead, Luke Cage, The Witcher y The Acolyte, asumió el reto de adaptar Cien años de soledad en una serie de 16 horas producida por Netflix y filmada en Colombia.
El proyecto, que desde su anuncio despertó expectativas y dudas, ha sorprendido con una recepción positiva tanto en América Latina como en Europa y otros países de habla no hispana. “Me siento muy orgulloso y muy contento. Han sido años de trabajo, sudor y dedicación. Al final, la obra se convierte en un hijo propio, y al estrenarse, ya no te pertenece. El temor de la crítica siempre está, pero la respuesta fue maravillosa”, expresó García en entrevista realizada en España.

Convertir en imágenes el universo mágico de Macondo representó una tarea compleja. Para el director, el mayor desafío fue equilibrar la fidelidad a la novela con las necesidades del lenguaje audiovisual.
“Fuimos muy fieles al texto original, pero entendimos que había que organizar la narrativa de manera más lógica y tomar decisiones sobre qué personajes desarrollar más y cómo condensar un libro tan complejo en 16 horas”, explicó.
Aun así, subrayó que el libro siempre fue la guía del equipo: “Siempre que surgía una duda, volvíamos a sus páginas”.

El trabajo con los actores buscó que cada emoción tuviera un origen real. “Aunque hay elementos de realismo mágico, la base emocional debía ser verdadera. Analizamos cada personaje a fondo para que el público entendiera sus motivaciones”, compartió.
El rodaje también dejó momentos intensos, como la escena del nacimiento de José Arcadio, grabada en una cueva bajo lluvia con un bebé de apenas tres semanas. “Había algo casi sobrenatural, como si García Márquez estuviera presente”, recordó.

García considera que América Latina tiene un potencial enorme, siempre que haya apoyo público y privado. “Colombia es un buen ejemplo: con la llegada de producciones internacionales se generó infraestructura y nuevos profesionales. Con el apoyo adecuado, cualquier país de la región puede lograrlo”, dijo.

Aunque no participará en la segunda temporada de Cien años de soledad, confirmó que la producción continúa. Mientras tanto, busca nuevas historias latinoamericanas que reflejen la identidad y riqueza cultural de la región.
“Quiero seguir contando nuestras historias con profundidad y una propuesta visual potente”, afirmó, enviando además un saludo especial al público dominicano: “Gracias por apostar por nuestras narrativas”.






