
Daniela Alanis Mendez
2 sep 2025
El Acueducto II, que abastece más del 40% del agua en la Zona Metropolitana de Querétaro, tendría que detener operaciones; cerca de 300 colonias podrían presentar irregularidades en el servicio.
La Comisión Estatal de Aguas (CEA) informó que se encuentra listo un plan preventivo ante el posible desfogue de la presa Zimapán, que actualmente registra un 99.1% de su capacidad de almacenamiento. De realizarse, esta acción impactaría directamente al Sistema Acueducto II, responsable de más del 40% del suministro en la Zona Metropolitana de Querétaro (ZMQ).
El vocal ejecutivo de la CEA, Luis Alberto Vega Ricoy, explicó que sería necesario detener temporalmente los equipos de bombeo para evitar daños ocasionados por lodos y sólidos arrastrados por el agua. La decisión y fecha del desfogue corresponderán a la Comisión Nacional del Agua (Conagua), con quien se mantiene comunicación permanente para informar a la ciudadanía con anticipación.
Vega Ricoy advirtió que, dependiendo de la duración de la descarga, el suministro de agua podría presentar irregularidades de hasta 10 días en al menos 300 colonias de Querétaro, El Marqués y Corregidora. Para reducir el impacto, se implementará un esquema de redistribución de volúmenes, operación intensiva de pozos y tandeo.
El funcionario llamó a la población a llenar de manera preventiva sus depósitos y a usar el agua exclusivamente en actividades básicas.

La Coordinación Estatal de Protección Civil informó que se tienen habilitados 82 refugios temporales en todo el estado, con capacidad para más de 10 mil 500 personas, bajo la operación de los DIF estatal y municipales. Además, se realizan recorridos de supervisión en infraestructura pluvial, vialidades y zonas de riesgo.
En el municipio de Cadereyta de Montes, comunidades como Vega de Ramírez y La Mora ya cuentan con un plan de contingencia, ya que podrían quedar incomunicadas en caso de un desfogue.
La CEA aseguró que trabaja en conjunto con Conagua y la Comisión Federal de Electricidad (CFE) para definir protocolos de acción. En caso de aprobarse el desfogue, se contará con un margen de tres a cuatro días para notificar a la población y activar los mecanismos de protección civil.
Finalmente, la dependencia reiteró que la prioridad es garantizar un manejo preventivo de la infraestructura hidráulica y pidió a la ciudadanía mantenerse atenta únicamente a información oficial, evitando la difusión de rumores.






